Superando la aerofobia
Existen muchas personas en el mundo que al pensar en abordar un avión a cualquier destino, les entra una sensación extraña de emoción con angustia. Yo estoy dentro de ese grupo de personas que, en menor o mayor escala, experimentamos miedo a volar. Este tipo de temor o sensación de inseguridad puede ser causa directa o indirecta de que dejemos de viajar o conocer distintos lugares del mundo, y nos quedemos sólo con la experiencia de viajar en coche, tren, autobús o barcos; pero, si quisieras conocer la Gran Muralla China, la Basílica de la Virgen de Guadalupe en ciudad de México , bailar un tango en el corazón de Buenos Aires o visitar a tu familiares y amigos que hacen vida en otras latitudes, ¿dejarías que el miedo a volar te prive de estos placeres?
Este temor natural o infundado a elevarnos del suelo en una extraordinaria máquina de acero se denomina aerofobia. Esta condición puede ser minimizada, y en muchos casos erradicada, utilizando sencillas técnicas de relajación, respirando profundamente empujando el diafragma hacia abajo para aumentar la capacidad torácica, también se recomienda no beber café durante el vuelo e ingerir carbohidratos para calmar la ansiedad; ya en casos más agudos de fobia a volar, los expertos recomiendan apoyarse en el uso de medicamentos, indicados siempre por nuestro doctor.
En algunos casos, como es el mío, este miedo disminuyó al aprender cómo funciona un avión, sus principios físicos y mecánicos, es muy útil utilizar el internet para comprender qué es la turbulencia y adquirir la confianza de volar conociendo que todos los ruidos y cambios de presión dentro de la cabina de un avión son perfectamente normales.
Para muchos volar es una experiencia placentera, a tal punto que pueden dormir cómodamente durante el vuelo; para los que no lo es tanto, algunas líneas aéreas, como Iberia, ofrecen cursos especializados para perder el miedo a volar. El programa de Iberia ofrece información aeronáutica, apoyo psicológico y experiencias reales. Estas experiencias consisten en que los asistentes al curso experimenten en circunstancias controladas; mediante un simulador de vuelo (normalmente un Airbus 320); situaciones no habituales en vuelos normales, para que conozcan la efectiva reacción del aparato y el personal que pilota la aeronave. Luego llega la etapa final y fundamental del programa, que es realizar un vuelo real, con el beneficio de la información obtenida en el curso y el apoyo psicológico, esta etapa es la más importante y con seguridad, el primer paso para superar la aerofobia.
En la ciudad de Barcelona, en España, encontraremos una clínica que ofrece el programa Volar Sin Miedo. Esta Clínica de la Ansiedad ofrece un programa que consta de distintos bloques o módulos de tratamiento individual o de grupo, con un tiempo de duración aproximado de 5 semanas, dirigidos a tratar de manera global el temor a volar; en el programa participan psicólogos y pilotos experimentados que brindan apoyo e información a los participantes que buscan superar este miedo y así recuperar la libertad para desplazarse a bordo de un avión.
Viajar siempre será uno de los grandes placeres de la vida, buscar herramientas o soluciones al problema que puede suponer temer subir a un avión, nos llenará de fuerza para vencer este obstáculo y disfrutar de las maravillas que ofrece el planeta entero, sin importar las distancias. Si algo he aprendido afrontando este miedo es que todo pasa, ¿y tu cómo vives la experiencia de surcar los cielos?




¡Muy interesante! Muchos sentimos un sustico al despegar o aterrizar, más difícil es para aquellos que poseen esta fobia, pero aquí hay buenos tips para sobrellevarlo.. Gracias!
Hola Laura, muchas gracias por tu comentario, la verdad sí me cuesta trabajo viajar en avión, pero como tu comentas se puede sobrellevar, merece mucho la pena!