Pascua, renacimiento, primavera y ¡celebración!
Los huevos son un símbolo casi universal del nacimiento y la vida utilizado desde tiempos remotos dentro de las festividades que se hacían a la llegada de la primavera y hoy en día son parte de una de las tradiciones más dulces relacionadas con la Pascua: la de regalar huevos decorados. La leyenda cuenta que antiguamente, la Iglesia Católica prohibía a los fieles consumir huevos durante la Cuaresma, por lo que los católicos recolectaban estos huevos y los cocinaban para consumirlos más adelante y para no confundirlos con los recién recolectados, los pintaban. Así, una vez pasadas las celebraciones, estos objetos bellamente decorados se regalaban e intercambiaban.
En diversas partes del mundo se vive la Pascua intercambiando huevos de chocolate, de caramelo, confitados, y hasta joyas ornamentales como las de Fabergé que los Romanov hicieron famosas, o simples huevos hervidos y decorados que sirven para realizar graciosas competencias. En Estados Unidos esta tradición es muy importante, y una de las más anheladas por los pequeños. Es común que los niños decoren huevos de Pascua, o se los escondan en el jardín para que ellos los busquen. Incluso se realizan concursos como el egg tapping, muy popular en Louisiana, donde golpean huevos hervidos uno con otro buscando romper el cascarón del contrincante.
A América Latina esta tradición ha llegado vía los supermercados que en esta época ofrecen estos huevos de chocolate y de dulce, así como los conejitos o liebres que supuestamente traen los deliciosos caramelos, por lo que a veces aprovechamos y los regalamos en estas fechas.
Y tú, ¿celebras con huevos de Pascua? ¿De qué tipo? ¡Cuéntanos tu historia!


