Viajar sola: seguridad ante todo
Retomando el tema de hace unos días, acerca de las mujeres que viajamos solas, hay que decir que no siempre tenemos la suerte (o las ganas) de viajar a lugares como Nueva York, Oslo o Lisboa. Existen incontables otros lugares, no sólo con idiomas distintos, sino con culturas, religiones y formas de pensar diferentes. No es lo mismo ir a Shanghai, que a Laos o a Arabia Saudita.
Viajar, de por sí, siempre implica “preocuparse” por un sinfín de cosas: que tu pasaporte no haya caducado, que tengas todas tus visas al día, que tus boletos estén confirmados, que tengas con quien dejar a tu perro, que alguien te vaya a regar las plantas, etc. Todo esto sin contar las horas extras que te pasas en el trabajo para dejarlo todo al día.
Viajar sola además implica que NADIE te va a decir nada por demorarte en la regadera, o por comer en la cama, o por querer ver todos los museos, o por entrar en todas las tiendas o por equivocarte al leer un mapa. ¡Libertad total!
Pero viajar sola también supone viajar segura. Nadie está exento del peligro, pero si podemos minimizar los riesgos, entonces mejor. A continuación te dejo unos “tips” para que tengas en cuenta la próxima vez que te animes a salir a conocer el mundo, tú solita.
- Visas y seguros: llama al consulado del país donde vayas a viajar y pregunta si necesitas visa para entrar y si exigen algún certificado de vacunación. En Cuba, por ejemplo, en inmigración debes demostrar que cuentas con un seguro médico internacional y si no, te obligan a comprar uno antes de dejarte pasar. Por otro lado, si te vas a pasar tres meses en las colinas de Nepal, quizás no sea muy descabellado contratar un seguro de viaje que incluya evacuación médica. Algunos destinos requieren considerar seriamente este tema.
Impuestos de entrada y salida: averigua con tu aerolínea o en el consulado que corresponda si debes pagar algún impuesto de entrada o salida del país que vas a visitar. Hay países como Costa Rica, Albania y Japón (entre otros muchos) donde tienes que pagar una tasa de salida. Hay otros como Chile y Brasil, donde los viajeros procedentes de determinados países deben pagar un impuesto de entrada.- Información para tus familiares: antes de irte deja con algún familiar o amigo cercano una copia de tu pasaporte, junto con tu itinerario y tus números y fechas de vuelo. Si ya tienes tus hoteles reservados, deja sus nombres y números de teléfono.
- Joyas y dinero: deja tus joyas más valiosas en casa. ¿Quién ha viajado y no ha perdido algo en el camino? Para qué arriesgarte a perder el anillo que te regaló tu papá. Lo mismo sirve para todas esas tarjetas de crédito que nunca usas e incluso para las joyas “de mentira”. Un posible ladrón no sabrá distinguir si es real o no y tú podrías estar poniendo en riesgo tu seguridad.
- Medicamentos: si tomas algún medicamento, asegúrate de tener suficiente para todo el viaje. Es importante que lo lleves bien etiquetado e identificado ya que muchos países, como Turquía e Indonesia, tienen estrictas leyes antidrogas. Tampoco olvides llevar la receta médica ya que podrías necesitar demostrar que es legal.
- Ten confianza en ti misma: como siempre he dicho, lo importante no es estar segura, sino parecerlo. No andes por la calle con cara de “estoy perdida”, ni consultes tu mapa en-mitad del parque. Entra en una tienda o restaurante y pide indicaciones.
Vestimenta: Siempre es mejor vestir de forma conservadora. Recuerda que la moral y la percepción hacia las mujeres cambia mucho de país en país. Hay lugares donde el solo hecho de ser mujer y andar sola en la calle, es tomado como una invitación a la prostitución. Y lo que puedas considerar como algo casual, puede resultar ofensivo y ponerte en una situación peligrosa. Usa tu sentido común. Fíjate cómo visten las mujeres del lugar, cómo se maquillan y cómo se comportan.
En definitiva, toma tus precauciones pero disfruta tu viaje. Atrévete a probar comidas nuevas, a hablar con la gente del lugar. Contrata excursiones organizadas y conoce otras personas. Verás que no eres la única que viaja sola. Y quién sabe si en una de esas, al igual que en la película “Come, Reza, Ama”, en una selva perdida de las islas del Pacífico sur, encuentras a tu propia versión de Javier Bardem.
Fotos: travellingalone.co.uk, made-in-england.org, habeeb.com



Interesante e ilustrativo. Sólo una vez viajé sola pero espero hacerlo el próximo año. debo planificar desde el lugar al que iré, pero … lo voy a hacer, será una buena experiencia.
Hola Mercedes, gracias por tu comentario. Espero que lo pases muy bien en tu próximo viaje. Ya sabes, disfrútalo con seguridad. Y ya nos cuentas. Saludos!